Proveedores de Internet dominicanos: El bueno, el malo y el feo

ispMuchos de ustedes seguro conocen o recuerdan aquella famosa película dirigida por Sergio Leone en el año 1966 y que fue todo un ícono del cine del viejo oeste, me refiero a The Good, the Bad and the Ugly (El Bueno, el Malo y el Feo). En esta cinta los tres personajes principales (encarnados por Clint EastwoodEli Wallach y Lee Van Cleef) son unos pistoleros despiadados, cada uno a su manera y con sus particularidades, lo que si tienen en común es que ninguno de ellos son de fiar, ni siquiera el bueno. ¿Por qué hago esta analogía? De los tres proveedores mayoritarios de servicios de internet en República Dominicana considero que hay uno bueno, uno malo y por supuesto, uno feo. La similitud mayor con la película es que hasta el más bueno de los tres me ha quedado mal.

Estoy hablando de Orange, a quien llamaré en este artículo El Bueno, seguimos con Claro quién será El Malo y por último a Tricom lo llamaré El Feo. Desde que El Bueno se instaló en el país cerca del año 2000 soy cliente de ellos, pasando por varios números de celulares hasta que se popularizan los celulares inteligentes y además de contratar voz decidí también contratar un plan de datos para mi móvil. Y es que lo llamo El Bueno justo porque el servicio no se cae, es estable pero no con la calidad que se supone debería ser. Para que tengan una idea más clara, tengo contratado un servicio que debería darme 4G pero de 8 de la mañana a 6 o 7 de la tarde el teléfono se mantiene en EDGE (cerca de un 10% de la velocidad que me ofrece el 4G) y cuando he llamado para quejarme me dicen que la zona en la que estoy hay demasiadas personas conectadas a las células de transmisión y por eso no obtengo la velocidad correcta. Sucede que el lugar es nada más y nada menos que el importante sector de Piantini en el mismo corazón del Distrito Nacional. ¿Es mi problema como cliente que El Bueno no decida ampliar las células o tomar medidas para evitar las saturaciones TODOS LOS DÍAS? Pues no, no es mi problema, pero si mi derecho por contrato que me den la velocidad por la que pago. Con El Bueno ya perdí la batalla.

Mis experiencias con El Malo han sido traumáticas, desde niño recuerdo que nuestro teléfono fijo siempre presentaba problemas con la lluvia, pero niño al fin eso no me importaba. Ya cuando nos tocó contratar internet ADSL el trauma fue evidente. Empezamos con aquél servicio de 256 Kbps, para la época era algo genial hasta que nos fuimos quedando rezagados y subimos a 1 Mbps y la intermitencia era el pan de cada día, siendo los argumentos de ellos que las líneas no soportaban esa velocidad. Vaya, no soportaba una velocidad que ellos mismos nos habían vendido y garantizado. Mágicamente luego nos llaman y nos dicen que la línea puede aguantar hasta 5 Mbps. ¿Adivinen qué?, nos dejamos engañar y contratamos 5 Mbps, eso fue una tortura. Teníamos más interrupciones que horas de servicio y para colmo recuerdo que pagué penalidad por bajar la velocidad de 5 Mbps a 3 Mbps (que resultó ser lo que en realidad la línea aguantaba). Pero lo interesante no se queda ahí, luego la línea tampoco aguantaba 3 Mbps y tuvimos que bajar a 1.5 Mbps pero pagamos de nuevo una penalidad. Ya lo último fue que tuvimos que bajar a 1 Mbps porque ahí si que era lo que de verdad la línea aguantaba, es decir, que volvimos al punto de partida cuando salimos de los 256 Kbps pero pagando 3 penalidades. Hoy en día esa línea está en casa de mis padres con 1 Mbps y cada 15 minutos el servicio se interrumpe, ya decidimos que no se iba a reportar, cambiamos el módem y el problema persiste. El Malo nos ganó.

Vaya que con El Feo si la he tenido interesante, estuve muy complacido con sus servicios de cable y contraté internet de 10 Mbps que luego fueron incrementados a 30 Mbps, una maravilla hasta que decido mudarme y pido un traslado del servicio. Esta historia la pueden leer a fondo en este artículo que escribí hace unas semanas titulado Tricom, o cómo pasar de un buen servicio a uno pésimo y en modo de resumen bastaría con saber que duré 10 días sin servicio, no tenía internet, TV por cable ni línea de teléfono. Solo ha pasado una semana de ese incómodo momento y ya hoy tengo 3 días sin servicio. ¿Por qué decido llamarlo El Feo? La culpa en gran medida la tiene su servicio al cliente, me encanta cuando me atiende una máquina pero no cuando me atiende una persona. Son los representantes que menos solución te dan como cliente, limitados a abrir reportes y colocar comentarios sobre tus quejas, ya, no sirven para más nada. Trabajé unos años como representante de servicio al cliente para una telefónica de Puerto Rico y lo hacíamos de una forma muy distinta, de verdad asistíamos al cliente y si bien no teníamos contacto directo con los técnicos pero nuestros supervisores si podían llamar a los de mesa técnica y contactar dichos técnicos. El Malo insiste en que no puede contactar con ellos, ni modo. Estos representantes no saben escuchar al cliente, tan solo decirle que se fue el servicio ya quería que yo restableciera el modem a los valores por defecto, no escuchaba cuando le decía que no estaba transmitiendo y le detallaba el error del servicio de televisión por cable. Aún espero que un técnico solucione la avería y me coloque de nuevo el servicio. En resumidas cuentas, entre el mal servicio de sus representantes y la pésima calidad de los productos, ya también perdí una batalla contra El Feo.

Igual como escribí en el artículo que mencioné en el párrafo anterior, a los clientes no nos queda de otra que aguantar todos estos atropellos, quedarnos callados ante unas instituciones privadas que hacen con el cliente lo que se les pegue en la regalada gana (por no decirlo de una forma vulgar). No basta con que amenaces con cancelaciones de los servicios, igual pagarás penalización aunque la culpa sea de ellos, si vas y te quejas en INDOTEL las reclamaciones no proceden. Pero lo que más me molesta es que esas malas prácticas solo hunden al país cada día más en la miseria, sí, eso pienso. Cuando no se legisla a favor de cerrar la brecha digital en países como los nuestros, nos condenan a la miseria. Estar batallando en pleno 2016 con una empresa de servicios de internet para que pueda darte un servicio estable por lo que estás pagando una de las cuotas más altas de la región, eso no es progreso. En este país somos cada día más los que no usamos el internet para simplemente ir a Facebook a matar el tiempo o estar metidos en Youtube viendo videos sin sentido, somos cada día más los que aprovechamos al máximo las bondades de estudiar en internet, de prepararnos con las nuevas tecnologías y desarrollar productos que lamentablemente no podemos lanzar sin un internet de buena calidad. Este es nuestro país, este es el país más comunicado de América Latina (cosa que siempre me ha dado risa escucharlo), este es el país de las maravillas.

Mi número de servicio con El Malo es 809.475.6979.

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